Responsabilidades de los cuidadores

Responsabilidades de un cuidador, ¿cuáles son?

Sin lugar a dudas, una decisión como es la contratación de un profesional en el cuidado de personas, ya sean mayores, dependientes, niños, enfermos o con discapacidad, es algo que no se puede tomar a la ligera. Debemos apostar por alguien capaz que sepa qué hacer y cuándo. Además, es necesario que todas las partes implicadas conozcan a la perfección las responsabilidades que tiene un cuidador.

La adaptación del usuario, la primera de las responsabilidades de los cuidadores

La responsabilidad primera y principal de una persona encargada del cuidado de cualquier persona con dependencia es que estas se adapten a las limitaciones que la discapacidad o incapacidad que padecen les imponga.

Del mismo modo, se debe asegurar de que las necesidades básicas de este usuario se vean totalmente satisfechas. Para ello, el primer paso es dedicar tiempo a definir cuáles son y en qué grado se necesita de la ayuda del profesional. Hay casos en los que hablamos de un pequeño apoyo y otros en los que será el asistente quien realice absolutamente todo. En cualquier caso, es su deber que toda necesidad quede cubierta, con un mayor o menor esfuerzo por su parte.

Higiene

Se debe mantener al usuario perfectamente limpio. Para ello, se realizarán las tareas de aseo o se ayudará a que el propio usuario lo haga, ofreciéndole ayuda en el grado que sea preciso.

Aquí se incluye el baño, el aseo matutino y anterior y posterior a las comidas y el cambio de pañal.

Alimentación

Consideramos el preparar la comida y asegurarnos de que el usuario coma, dándole la comida de ser necesario. También se prepararán los alimentos y, de precisarse, los menús, aunque si existen problemas médicos no será responsabilidad del cuidador el diseño de éste ,sino simplemente su cumplimiento.

Aspectos médico-farmacológicos

Además de asegurarse de administrar los fármacos al usuario o vigilar que este los tome habrá que realizar lavativas, curas, etc.

También es responsabilidad del cuidador aplicar inyecciones, pero, atención, en este caso, debe contar con un título que acredite su capacitación para ello. De no tenerlo y la persona contratante estar al tanto y existir un acuerdo para que, aun así, el cuidador se encargue de esta tarea; cualquier circunstancia que pudiera darse será responsabilidad del contratante. Por este motivo, SIEMPRE aconsejamos, de ser necesario, apostar por un profesional que califique en este aspecto, de manera que nos aseguremos la idoneidad de su trabajo para con la persona necesitada.

Tareas domésticas y recados

Este punto de las responsabilidades de los cuidadores es que el requerirá de consenso entre las partes. El cuidador debe asegurar que el espacio en el que la persona viva sea adecuado para ello. Sin embargo, es común que los contratantes traten de aprovechar esta circunstancia para pedir más de lo que corresponde.

Saber que, como indicamos, la responsabilidad desaparece en el momento en el que el hogar de la persona dependiente es apto para su bienestar.

Así, en función de las horas de contratación y de la necesidad de atención directa del usuario, se podrá negociar la realización de tareas extra, siempre que las partes estén de acuerdo.

Traslados

Cuando el usuario precise desplazarse, debemos asegurar su bienestar en todo momento y la llegada a su destino, así como la capacidad de este para volver. Dependiendo del grado de dependencia podemos desde acompañarlo agarrándose de nuestro brazo hasta pedir un taxi; ese es un aspecto a valorar en cada caso.

Comunicación

Mantener una comunicación efectiva es esencial en cualquier relación. Sin embargo, en personas que necesitan asistencia se vuelve mucho más importante pues les permitirá ganar dignidad, mantenerse entretenidas y sentirse comprendidas. Mantener una relación sana y cercana con el paciente constituye una de las responsabilidades de los cuidadores para garantizar su calidad de vida.

Nunca contrates a alguien que se limite a hacer las tareas y sólo diga “hola” y “adiós”; es el peor favor que le puedes hacer a alguien que depende de dicha persona.

Desarrollo de la autonomía

De precisarse, el cuidador tendrá que ayudar al usuario a trabajar su autonomía, siempre considerando sus posibilidades y recordando satisfacer, primeramente, las necesidades básicas. Esta es una de las responsabilidades de los cuidadores básica.

Otras consideraciones

Por si te lo preguntas, que imaginamos que sí, de poco sirve incluir cláusulas en los que se sume o se reste responsabilidad civil y/o penal antes accidentes o, “toquemos madera” para que no pase, conductas negligentes. En este caso, la responsabilidad del cuidador ante cualquier circunstancia quedará dictada por un tribunal, tras juicio realizado en el que se aplique la normativa de nuestro país de acuerdo a la circunstancia y al individuo como español, independientemente de su profesión.

Por otro lado, saber que las responsabilidades que tiene un cuidador, que no son pocas y que, repetimos, quedarán, en todo caso, determinadas por un tribunal, deben estar reflejadas en su salario.

En nuestro país se contempla que este aspecto suponga un 12% extra de sueldo para la persona encargada de los cuidados de una persona dependiente. Esto no es más que un recalco de la importancia de la figura de este profesional en la sociedad, pues no son demasiados los casos en los que se DEBE incluir un porcentaje extra de salario por responsabilidad.