La hipotermia y la hipertermia en las personas mayores

La hipotermia y la hipertermia son condiciones que se pueden presentar en cualquier persona por la exposición prolongada a climas extremos que pueden desequilibrar la temperatura regular del cuerpo.

Como sabemos la temperatura que se considera normal en el cuerpo humano son entre los 36 y los 37 grados.

Sin embargo, la hipotermia es una temperatura que está por debajo de la temperatura normal del cuerpo humano.

Y la hipertermia es la temperatura que se posiciona por arriba de los indicadores de temperatura estándar.

Los adultos mayores también se ven afectados por este tipo de condiciones y a diferencia del resto de la población, ellos se ven más propensos a sufrir estos cambios en su temperatura, sólo basta con un cambio repentino de temperatura o clima para que puedan presentar híper o hipotermia.

Para saber un poco más al respecto y cuidar mejor de nuestros familiares mayores, es importante saber exactamente qué es cada una de ellas.

¿En qué consiste la hipotermia en personas mayores?

Se considera hipotermia cuando la temperatura del cuerpo cae por debajo de los 36 grados, límite inferior normal de temperatura corporal, esto quiere decir que tiene que estar de los 35 grados hacia abajo.

Entre las complicaciones que se pueden presentar por la presencia de hipotermia en las personas mayores encontramos la desorientación mental, dificultad para realizar movimientos y por la falta de capacidad para regular la temperatura, también se puede presentar un fallo en órganos vitales.

En los adultos de avanzada edad es muy común que sufran de estos cambios repentinos de la temperatura y que desciendan de manera preocupante.

Esto es debido al desgaste natural que presenta su cuerpo y con ello su capacidad termoregulatoria, y es por eso que el organismo ya no tiene la misma facultad de regular los cambios repentinos de temperatura o climas más extremos.

Es por eso que hay que tener una constante vigilancia a nuestros familiares de avanzada edad, ya que muchas veces los síntomas pueden ser ignorados.

¿Cómo se presenta y qué es la hipertermia en adultos mayores?

La hipertermia es la versión contraria a la hipotermia, y esta se presenta en caso de una súbita elevación en la temperatura corporal.

Esto normalmente se presenta cuando se pasa el rango de los 37 grados, esto quiere decir que a partir de los 38 grados Celsius se cataloga como hipertermia, trayendo consigo muchas complicaciones en el organismo.

Para darle un cuidado adecuado a los adultos mayores de tu familia es importante que pongas mucha atención a los siguientes síntomas que pueden derivar a una hipertermia:

  • Náuseas y vómitos
  • Mareo
  • Escalofríos
  • Piel enrojecida y seca
  • Dolor de cabeza
  • Calambres musculares en distintas zonas del cuerpo como vientre, piernas y brazos
  • Confusión/Desorientación

Y entre las consecuencias más importantes podemos destacar que pueden presentarse fallos en los órganos vitales de la persona, y lamentablemente estos son irreversibles.

¿Pero por qué las personas mayores se ven afectadas por este tipo de condiciones?

La hipertermia y la hipotermia son más comunes de lo que crees y pueden afectar a cualquier persona de cualquier edad.

Los cambios de temperatura en nuestro cuerpo son constantes pero muchas veces le cuesta más trabajo asimilar el cambio al cuerpo y es cuando presenciamos este tipo de complicaciones.

Lo importante aquí es que las personas mayores se ven más afectadas que el resto de las personas, y esto es debido a la falta de capacidad de la regulación térmica que hace el cuerpo ante diversas situaciones como el clima o simplemente hasta de las emociones.

El desgaste natural del cuerpo de los adultos de la tercera edad hace más propensos a hacerles vivir algún episodio que implique a un desequilibrio térmico.

Pero no por eso se tiene que ver como normal el que una persona mayor tenga alguna de estas afecciones, es muy sencillo prevenirlas con pequeños cuidados que podemos hacer ante las situaciones cotidianas.

Como el que no salgan sin un abrigo en los climas fríos, ya que ellos pueden tener hipotermia en minutos y por otro lado tenemos la hipertermia que puede presentarse repentinamente en un día caluroso sin hidratación con un golpe de calor, que puede llegar a ser un cuadro clínico con consecuencias irreversibles.

Enfermedades que pueden derivar a los desequilibrios térmicos en los adultos de la tercera edad

Algunas de las enfermedades recurrentes en personas que presentan muchas personas de la tercera edad son la demencia o las cardiopatías, estas enfermedades son grandes potenciadores de vulnerabilidad a los cambios de temperatura y pueden hacer que repentinamente se vean afectados en climas fríos o calurosos.

Aunque no lleguen a ser extremos pueden desencadenar una condición de temperatura severa, te recomendamos que si tienes algún ser querido con una de las enfermedades anteriores, lo tengas en constante vigilancia para que no pases por un momento desafortunado.

Consejos para prevenir un desequilibrio de temperatura en tus seres queridos de avanzada edad

Entre los consejos que te podemos brindar para el cuidado de tus familiares de la hipertermia y la hipotermia.

Te recomendamos que se mantengan hidratados todo el tiempo para evitar que aparte de que sufran un desbalance de temperatura, sufren una deshidratación (muy comunes en ambas condiciones).

Contar con la ropa adecuada al salir de casa, como los abrigos, suéteres y bufandas que ayudan a regular la temperatura del cuerpo ante los climas fríos.

Mantener un clima templado en casa; tal vez muchos pensarían que el tener un clima muy caliente en tiempos de frío le haría bien a las personas de edad avanzada, pero la verdad es que no es así.

Ya que si está en su hogar con una temperatura de 30 grados y sale de casa en invierno con temperaturas bajas, podríamos producir un cuadro de hipotermia al instante, por el golpe de temperaturas.

Como ves es muy fácil evitar una condición o un daño que muchas veces puede ser irreversible, simplemente por un descuido, lo único que siempre tienes que hacer es estar alerta ante los síntomas y prevenir con pequeños pero efectivos cuidados.