¿Habrá una cuarta ola? Consejos para que los mayores puedan afrontarla

¿Habrá una cuarta ola? Consejos para que los mayores puedan afrontarla

¿Cómo ayudar a los mayores a enfrentar una cuarta ola de Covid-19? Uno de los problemas que representa el manejo actual de la pandemia es la situación de fatiga física y psicológica causada por el virus.

Tras largos meses de convivencia con la enfermedad, las medidas extremas de protección, el confinamiento y las amenazas a la salud han desencadenado agotamiento en la población.

En el grupo de las personas mayores, este efecto pandémico y catastrófico ha sido innegable. Por tratarse de un sector azotado fuertemente por el coronavirus, los trastornos emocionales y el cansancio no se han hecho esperar.

En este artículo compartiremos varios consejos para ayudar a las personas mayores de 65 años a enfrentar el agotamiento y no bajar la guardia ante nuevas oleadas.

Soledad: secuela silenciosa del Covid

Con el avance de los planes de vacunación anti-covid, las expectativas actuales son cada vez más alentadoras.

En tal sentido, es vital mantenernos firmes y no descuidar los protocolos de protección contra el virus y sus nuevas cepas. Esto sin olvidar que el apoyo preventivo y emocional que prestamos como personal de asistencia a mayores puede hacer la diferencia.

Con las noticias de repuntes y descensos de los contagios y la posibilidad de oleadas que no se sabe cómo impactarán, es importante plantearnos tres objetivos principales. Si estamos atendiendo a gente mayor debemos enfocarnos en:

  • Procurar mantener la moral alta de las personas mayores, especialmente en aquellos afectados por la soledad y la fatiga pandémica.
  • Prestarles toda la ayuda emocional, profesional y psicológica para que puedan ser fuertes ante el distanciamiento familiar y social y la pérdida de seres queridos durante la pandemia.
  • Seguir insistiendo en el uso de mascarillas, en la higienización de manos y superficies y en el resto de los protocolos, a pesar de estar vacunados.

Efectos y oleadas

Entre las personas mayores institucionalizadas en España, las cifras de mortalidad han puesto a este grupo en un estrés prolongado y constante. Las estadísticas oficiales refieren que:

  • En la primera ola, entre el 14 de marzo y el 22 de junio de 2020, el Covid dejó 20.000 fallecidos en este grupo.
  • En la segunda ola, más de 6.000 murieron hasta finales del año.
  • La tercera ola sumó 3.500 defunciones hasta marzo de 2021.

Como resultado, las limitaciones para moverse, la reducción de sus oportunidades para alternar con otros y recrearse en actividades sociales, han ido agravando la salud física y emocional de muchos de estos mayores en condiciones más frágiles.

Por efecto de la fatiga pandémica dejada por las olas anteriores, y pese a que los casos mortales han descendido, muchos abuelos y abuelas hoy sufren de ansiedad, insomnio, depresión, estrés, ira.

Algunos han desarrollado fobias o se muestran hipocondríacos, quieren estar solos o no saben cómo salir del pesimismo ni estar tranquilos.

¿Habrá una cuarta ola? Consejos para que los mayores puedan afrontarla

Consejos para el bienestar de los mayores

Mientras se avanza a diario en el número de personas inmunizadas con las vacunas anticovid, el Ministerio de Sanidad de España y organismos como el CDC de Estados Unidos recomiendan mantener las siguientes estrategias:

Protección básica

Aunque ya el adulto mayor esté vacunado, todos deben mantener las medidas de higiene, la protección con la mascarilla y el distanciamiento social.

Higiene adecuada

El lavado de manos debe hacerse con jabones neutros, de forma habitual y durante 20 segundos. Es importante insistirle a la persona mayor que no debe llevarse las manos a los ojos, nariz o boca después de tocar superficies que pueden contaminarse.

Ejercitación y salud mental

Practicar todos los días rutinas de ejercitación, dentro y fuera de la casa o institución donde se encuentra el adulto mayor, lo ayudará a distraer la mente y disipar la negatividad y los pensamientos pesimistas.

Energía en alta

La práctica de una buena alimentación diaria con productos frescos y de temporada, junto con la hidratación, es estratégica para mantener las defensas altas y el ánimo más elevado.

Socialización necesaria

Debe promoverse el contacto diario de la gente mayor con sus familiares y amigos, ya sea por videollamadas, llamadas o reuniones en zonas al aire libre. Deben evitarse las reuniones sociales en otros hogares o sitios con personas  no convivientes.

Mantener restricciones

Actividades como salir a los mercados, iglesias, escuelas, parques o congregarse deben evitarse. Esto, hasta que exista un mayor porcentaje de población inmunizada y el descenso de casos sea estable.

Contratar cuidador

La gente de edad avanzada que no tiene un cuidador a domicilio a su lado, puede sentirse más afectada por la soledad y el distanciamiento social. Tener un cuidador interno será de gran ayuda para que no descuide su salud, se ejercite y se sienta acompañado.

Cuidados al estornudar

Recordar cubrirse con un pañuelo de papel al toser o estornudar, o hacerlo en el pliegue del brazo. Luego lavarse las manos. Si no hay agua y jabón accesible, desinfectarse las manos con una solución higienizante con alcohol (al menos, con 60% de alcohol).

Desinfección sin riesgos

Es importante extender la limpieza y desinfección regular a mesas, sillas, interruptores, botones del elevador, teléfonos, controles remotos, inodoros, fregaderos, grifos, lavabos.

Deben evitarse desinfectantes que puedan detonar ataques de asma o problemas para respirar en personas mayores. No usar lejía o cloro (hipoclorito de sodio), ni amonio cuaternario. Es mejor usar productos con hasta 3% de peróxido de hidrógeno o alcohol etílico.

Temperatura febril

La fiebre en los mayores de 65 años puede ser inferior a los niveles que registran los adultos jóvenes. El aumento de solo 2ºF o 1.1ºC en la temperatura normal del paciente mayor, puede indicar infección.

Uso de mascarillas ¿Cuándo y cómo usarlas?

Mascarillas dobles: ¿sí o no?

Otra medida preventiva es fijarte en el tipo de mascarilla que usualmente lleva la persona mayor.

Asegúrate de lo siguiente:

  • Al llevar mascarillas de tela, deben usarse las de tejidos cerrados, como las de  algodón o mezclas con esta fibra. Deben permitir una buena respiración y tener doble o triple capa de tela.
  • Usar dos mascarillas es altamente recomendable si se hace así: una mascarilla desechable (de uso médico) debajo de una mascarilla con varias capas de tela. No deben sobreponerse dos mascarillas desechables porque dificultan el respirar. 
  • Los barbijos deben tapar totalmente la nariz y la boca y ajustarse a los lados de la cara, sin dejar huecos.
  • El ajuste debe hacerse con las tiras o correas, sin tocar la superficie de la mascarilla.
  • Una mascarilla que no se ajusta adecuadamente por los lados no protege bien contra el Covid. Hay accesorios que se estiran y ayudan a ajustar la mascarilla de tela o de uso médico para que calce mejor.
  • Las barbas voluminosas pueden afectar el ajuste de la mascarilla. Recorte la barba de la gente mayor para mejorar este punto.

Por último, para enseñar a una persona mayor a que verifique si la mascarilla está bien colocada, dile que se coloque las manos a ambos lados de la cara, como si fueran cuencos. Si no fluye el aire cerca de los ojos o a los lados de la máscara, está bien colocada.

Esperamos que estos consejos te ayuden a reforzar la protección ante el Covid.

Para reducir la fatiga pandémica en las personas mayores, mantén siempre una comunicación cercana y relajada. Esto ayudará a bajar la ansiedad o los trastornos emocionales que una nueva ola pueda ocasionarles.