Cuidadores a domicilio en el hospital

Cuidador a domicilio en el hospital, ¿es posible?

Cuando tenemos a un familiar enfermo no siempre podemos atenderle tanto como es necesario. Un cuidador a domicilio es una solución perfecta para poder tener atendidas a las personas mayores que no pueden estar solas. Pero ¿qué pasa si hay que hospitalizar a esa persona? ¿Puede el cuidador a domicilio ir con ella al hospital?

Efectivamente, es posible contratar un cuidador a domicilio para ir al hospital. Esto no solo garantizará el bienestar del paciente, sino que también aportará tranquilidad a sus familiares, permitiéndoles conciliar su vida laboral y familiar con los cuidados de su ser querido.

Cuidador a domicilio en el hospital

Muchas personas mayores no necesitan tener ayudar en casa o muy poca. Pero si sufren una caída o se ponen enfermos y hay que ingresarlos en el hospital la cosa cambia. Y no siempre puede estar un familiar con el anciano todo el día, por motivos de trabajo y/o familiares.

Para estos casos, un cuidador a domicilio es una gran opción. De hecho, en los casos de hospitalización prolongada, tener un cuidador con el enfermo alivia la carga física y emocional de los familiares que se quedan al cargo.

Además, el cuidador a domicilio se puede hacer cargo de atender ciertas necesidades del anciano que pueden resultar más duras, debido al esfuerzo físico que requieren, como el aseo o, en caso de que sea pueda, del levantamiento del enfermo.

Por otra parte hay que tener en cuenta que, aunque a muchos ancianos les molesta, en principio, quedarse con gente que no conocen, a la larga es mejor para todos. Los familiares pueden organizarse mejor y no se estresan tanto, lo que mejora el ambiente familiar y la salud emocional de todos.

Cuidados diurnos y cuidados nocturnos

El día es muy largo y todos tenemos que hacer cosas: trabajar, atender a nuestras familias y, sobre todo descansar. Contratar un cuidador no tiene por qué implicar tenerlo las 24 horas del día en el hospital, sino que se puede contratar para cuidados diurnos o para cuidados nocturnos.

De este modo, es mucho más fácil organizarse, atender todo lo que hay que hacer y también cuidarse. Porque el cuidado personal también es importante, ya que una persona que no se cuida termina enfermando. Y así, poco puede ayudar a otros.

Por otra parte, no hay que perder de vista que en los hospitales hay muchas cosas que no hacen los enfermeros ni los auxiliares de enfermería. Si no queda más remedio se les puede llamar, pero solo en casos excepcionales.

Además, hay muchas de las necesidades que puede puede tener un anciano hospitalizado que los familiares pueden tener dificultades en hacer. O, por qué no decirlo, les pueden resultar desagradables e, incluso, traumáticas. Tener un cuidador en el hospital soluciona la situación y evita tener que pasar por ese mal trago a quienes tengan algún tipo de problema con ello.

Qué hace el cuidador a domicilio en el hospital

En el hospital, el cuidador puede ocuparse de ayudar a la persona hospitalizada a hacer sus necesidades (bien en la cama, bien en el cuarto de baño). También se ocupa de su aseo y limpieza, así como de moverlo y aplicarle los cuidados necesarios para evitar problemas en la piel por el roce de las sábanas.

Además, el cuidador a domicilio en el hospital también se ocupa de levantar y acostar al anciano, e incluso, si puede, de acompañarle a caminar.

Por otra parte, el cuidador proporciona compañía y conversación, lo que es fundamental para la salud mental y emocional de la persona hospitalizada. Esto también contribuye a su recuperación.

Otra función fundamental del cuidador es hablar con los médicos si pasan consulta cuando los familiares no están. Además de informar de lo que el médico dice, el cuidador podrá llamar en caso de urgencia o para informar de alguna novedad que no pueda esperar. También se comunicará con los familiares para aclarar cualquier duda que tenga el médico, incluso para pedir autorización si fuera necesario.

Por último, señalar que el cuidador también es un importante soporte para la familia, puesto que saben que el anciano hospitalizado están bien atendido y cuidado por una persona que sabe lo que tiene que hacer y que está especializada en ello.