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¿Qué estudios se necesitan para ser un cuidador de personas dependientes?

En esta ocasión traemos una entrada que, nuevamente, va a ser útil tanto para cuidadores como para los familiares que estén buscando a un profesional. Vamos a descubrirte qué estudios se necesitan para ser cuidador de personas dependientes.

Por supuesto, los requisitos en los diferentes casos cambian, si bien, queremos explicártelos para que estés al día y, sobre todo, para que sepas qué opciones tienes tanto si buscas a alguien para cuidar de tu familiar como si lo que quieres es trabajar en ello.

Puestos públicos

Los puestos públicos requieren formación específica en atención sociosanitaria. Cada puesto, en función del desempeño del mismo, requerirá de un grado formativo diferente y que esté regulado por los decretos correspondientes.

Los más demandados son los FP 1 como estudios en técnico auxiliar de clínica, de psiquiatría y en enfermería y los FP de Grado Medio de técnico en cuidados auxiliares de enfermería, técnico en atención sociosanitaria y técnico en atención a personas en situación de dependencia, que es el más específico, relacionado con la situación y más adecuado.

Además, se deben cursar contenidos generales relacionados con el Estado y la Administración, como hace cualquier funcionario, así como otros más particulares, del sector, pero de conocimientos a nivel público.

Por supuesto, los puestos se obtienen, como los de los demás funcionarios, por oposición o concurso, aunque, de manera ocasional, se puede recurrir a contratos convencionales si se requiere de un profesional específico durante un momento puntual.

La última reforma nos habla, además, de la obtención de un título extra, el Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales. Este será obligatorio y ya se está demandando en revisiones laborales para el funcionariado. Realmente, no se trata más de que un documento en el que se acredita, oficialmente, tu experiencia y formación en el ámbito sociosanitario.

Puestos en empresas

Para trabajar en empresas privadas, siempre se ha de considerar el trabajo a desempeñar a la hora de escoger los estudios necesarios. Hay puestos en los que no se precisa, a nivel normativo, de titulación alguna y otros en los que, evidentemente, y especialmente si hablamos de corporaciones dadas de alta, regladas y demás, con sus correspondientes inspecciones, hay que contratar a personas con cierta formación, capaces de realizar acciones específicas.

Sin embargo, como podrás imaginar, lo habitual es buscar a profesionales formados y con experiencia, ambos puntos comprobables tanto con titulación como con referencias. Ello supone que puedas acceder a mejores cargos y que las empresas puedan ofrecer servicios especializados para aquellos clientes con familiares con dependencia.

Cualquier titulación de las vistas en el punto anterior es perfectamente válida así como, por supuesto, cualquier carrera de salud. Del mismo modo, en las empresas privadas también tienen relevancia los cursos privados y públicos que se realizan, aunque no tengan valor computable, es decir, aunque el Estado no te los pueda convalidar.

Puestos en particulares

Actualmente, trabajar para un particular no supone un requisito a nivel académico. Sin embargo, es más que evidente que, puesto que se tienen responsabilidades varias, lo lógico es formarse en una o varias disciplinas relacionadas con el sector, de manera que se puedan ofrecer más y mejores servicios.

Es importante comentar que esto va a cambiar a partir del 31 de diciembre de 2021, de manera que, si tu intención es comenzar a trabajar para particulares o seguir haciéndolo, plantéate cuanto antes aprobar una formación de las muchas que se ofrecen y que ya hemos comentado.

Dicho sea de paso, del mismo modo que se puede realizar un contrato a una persona sin estudios específicos en el sector, no se le pueden adjudicar las responsabilidades propias de un profesional experto, de manera que nunca serán responsables de una mala praxis dada por la realización de algo demandado y para lo que no se está formalmente capacitado.

Desde Auxiliatus, por supuesto, siempre aconsejamos la formación, pues ambas partes se verán beneficiadas. El profesional puede describirse como tal, acreditando unos conocimientos que le permitan acceder a puestos con diferentes condiciones, consiguiendo un perfil más versátil y, por tanto, interesante para un mayor número de particulares. Además, podrás exigir una retribución más alta, acorde a tus capacidades y responsabilidades. Para el usuario y su familia, es evidente que contar en casa con una persona formada y específicamente cualificada para tratar con personas con dependencia supone un extra de confianza y, seguramente, la obtención de unos mejores servicios.

Saber que, en cualquier caso, la normativa, recientemente modificada, nos habla de la figura del cuidador no profesional. Esta condición debe acreditarse y se le otorga a un familiar que cumpla ciertos requisitos; hasta ahora. Actualmente, y siempre considerando los requisitos de cada comunidad, los requisitos para ello son mucho más laxos, incluyendo que la persona encargada no sea un familiar. Ello supone que, poco a poco, se vaya considerando al cuidador externo como cuidador no profesional, con los beneficios que ello comporta.

Nuestro consejo

Si todavía no te has comenzado a formar, saber que las ramas más relacionadas con el cuidado de las personas dependientes son la gerontología, la enfermería, el cuidado y la asistencia generales, la educación social, la nutrición y la dietética y la educación para adultos. También son aconsejables la psicología y la animación como estudios extra que te harán ser el escogido entre varios candidatos.