Consejos para mejorar la circulación sanguínea en la tercera edad.

Cómo mejorar la circulación sanguínea de las personas mayores

Muchas veces no sabemos precisar si esa molestia que sentimos en las piernas o en las manos podría estar asociada al sistema circulatorio. Por ello, muchas veces tampoco somos capaces de actuar para mejorar la circulación sanguínea en forma temprana.

Aunque no seamos expertos en la materia, es necesario saber cómo funciona el cuerpo humano para poder entender lo que pasa dentro de nosotros. 

Así podemos estar alertas ante los riesgos de una mala circulación y evitar complicaciones de salud que se pueden intensificar en la tercera edad. 

Si tienes el trabajo de cuidador de personas mayores o superas los 50 años de edad es importante que conozcas cómo identificar el problema. Síntomas como el hormigueo o la hinchazón en manos y piernas pueden estar asociados a problemas circulatorios.

Descubre qué hacer para atacarlos y qué pautas saludables puedes empezar a poner en práctica desde hoy mismo. 

¿Cómo funciona la circulación sanguínea?

El corazón es un órgano vital, cuya función es bombear sangre a los pulmones. Allí se carga del oxígeno que necesita llevar a cada célula del cuerpo. Al terminar este recorrido, la sangre regresa a su punto de origen. 

Este proceso se repite con cada latido del  corazón  y es lo que se conoce como circulación sanguínea.

Síntomas de mala circulación

Cuando la sangre no puede fluir normalmente por las venas y arterias,  las personas comienzan a experimentar algunos síntomas molestos en las piernas o manos. 

Algunos de estos síntomas pueden ser:

  • Dolor y hormigueo
  • Hinchazón
  • Calambres
  • Cansancio excesivo
  • Manchas en las piernas
  • Calor o frío

Este conjunto de señales podrían indicarte que tienes una enfermedad venosa o mala circulación. 

Factores desencadenantes

Las causas de los problemas de circulación pueden ser de diversa índole, pero en la mayoría de los casos se produce por una o varias de las siguientes razones:

  • Predisposición genética
  • Venas varicosas
  • Colesterol
  • Sedentarismo
  • Diabetes
  • Sobrepeso
  • Estreñimiento
  • Exceso de consumo de sal
  • Débil sistema inmune
  • Estrés
  • Alcoholismo
  • Aterosclerosis 

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Cada vez son más las personas con padecimientos circulatorios en el mundo. 

El informe de 2020 del Ministerio de Salud de España refleja que las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en este país y afecta en mayor proporción a las mujeres que a los hombres. 

Cerca del 30% de los fallecimientos obedecen a esta causa, la mayoría adultos mayores de 50 años.

Las alarmas se deben disparar cuando aparecen las primeras venas (arañas vasculares) o varices en las piernas, que por lo general vienen acompañadas de dolor. 

Sin embargo, la situación se torna más preocupante cuando comienzan a notarse cambios en la coloración de las uñas y de la piel. También, cuando hay dificultad para caminar y aparecen los problemas de cicatrización.

En cualquiera de los casos es necesario abordar el problema mediante la valoración de un profesional de la medicina. Aunque no siempre llega a agravarse, en ocasiones puede comprometer algunos órganos como los riñones, el hígado o el corazón. 

¿Cómo mejorar la circulación sanguínea en personas mayores?

A medida que las personas van envejeciendo, aumenta la posibilidad de que sufran de mala circulación en las extremidades inferiores. Esto impide que el oxígeno llegue a todas las células del cuerpo.

Para mejorar la circulación sanguínea y así evitar riesgos de infartos o accidentes cerebrovasculares (ACV), es necesario cambiar los patrones de vida. Reducir el estrés, realizar ejercicio físico, mantener una sana alimentación y evitar los excesos son claves.

Por lo general, los médicos recomiendan:

1. Reducir el sedentarismo.

2. Caminar al menos 30 minutos, tres veces a la semana.

3. Practicar ejercicio de bajo impacto como nadar, hacer bailoterapia o realizar yoga reconstructiva.

4. Masajes y sauna.

5. Mantener un peso adecuado.

6. Bajar el consumo de sal,  grasas trans, azúcar, licor y cigarrillos.

7. Vigilar el comportamiento de la presión arterial para que se mantenga dentro de los límites normales, es decir, en 120/80 mmHg.

8. Control médico permanente. 

A través del tratamiento correspondiente se podrán reducir los síntomas, los riesgos y las complicaciones a futuro.

Diabetes y otros problemas de cuidado  

Es importante que los adultos mayores y sus cuidadores estén conscientes de que algunas condiciones de salud constituyen factores de riesgo importantes para agravar los problemas de circulación y cardiovasculares.

Entre ellas están si la persona es un paciente mayor diabético o si sufre de hipertensión y colesterol alto. 

También la obstrucción de las arterias, la apnea del sueño o el trastorno pulmonar pueden ser detonantes de cualquier problema cardiovascular. De allí que siempre debe existir una buena valoración médica en personas de más de 60 años.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2030, al menos 23.6 millones de personas podrían morir anualmente por esta causa.

Tratamientos efectivos para un mejor riego sanguíneo

Existen varias alternativas saludables para evitar las consecuencias de los problemas circulatorios. 

En las personas muy mayores es importante prestar mucha atención a la forma de tratar estos padecimientos, ya que son el grupo de edad más susceptible a caídas, fracturas y trombos.

A continuación, sigue estas sencillas recomendaciones para favorecer un mejor riego sanguíneo a cualquier edad:

Antioxidantes y micronutrientes 

  • Lo primero es mantener una dieta rica en antioxidantes que se consiguen en las vitaminas C y E, como las semillas, aguacate, germen de trigo, aceite de hígado de bacalao y huevos.
  • Consume alimentos ricos en flavonoides, presentes en las uvas, moras, frambuesas y arándanos. También, selenio, que se encuentra naturalmente en ostras y nueces.
  • Los alimentos ricos en betacaroteno favorecen el aparato circulatorio. Los encuentras en la carne, pollo, zanahoria, calabaza, espinacas y repollo.

Omega 3 

Otros alimentos recomendables son aquellos ricos en Omega 3: linaza, sardinas, salmón y pescados azules. 

Entre las especies, la albahaca, jengibre, cúrcuma, té verde y cilantro aportan micronutrientes muy saludables para la salud del sistema circulatorio.

Ejercicio y prevención

Estos hábitos alimenticios deben venir acompañados de un plan de ejercicios físicos recomendados para personas mayores y que se pueden hacer al aire libre o en casa. 

Consiste en caminar, nadar o montar en bicicleta de paseo o estática. De esta forma se puede combatir la hinchazón de las piernas. También se sugiere poner las piernas en alto mientras se está en la cama.

Masajes y chorros de agua

Los masajes suaves con las manos o el agua (hidroterapia) son de los más recomendados por su efectividad para mejorar la circulación sanguínea. Son ideales para los ancianos que sufren de muy mala circulación en las piernas.

De puntillas

Puedes combinar los masajes y la hidroterapia con ejercicios sencillos como ponerse de puntillas sin caminar. Realízalos en series de 10 repeticiones. 

Otra recomendación es realizar movimientos circulares con los pies estando sentado o flexionar y estirar los pies en dos series de 10 repeticiones.

Recuerda ser constante en la práctica de estos consejos para mejorar la circulación sanguínea en las personas mayores y en tu propia salud como cuidador.