La mesa para Navidad está servida y hay tantos platos por degustar que, fácilmente, se pueden cometer algunos excesos y este es un punto en que se debe poner especial atención cuando se está al cuidado de personas mayores.
Sucede que el sistema digestivo de los abuelos cambia con el pasar de los años y algunos alimentos pueden alterar sus funciones normales. Además, como ya sabemos, una dieta balanceada es la clave para que se mantengan sanos, sobre todo cuando existen enfermedades de base.
Como cuidador o familiar de adultos mayores, tómate un momento para leer las siguientes líneas. Daremos algunos consejos para que todos disfruten de las festividades sin comprometer su salud.
Siempre que se tomen las medidas adecuadas, las personas mayores pueden comer los platos navideños. La clave está en evitar los excesos y apegarse lo más posible a la dieta que previamente ha recomendado el médico de cabecera.
Para que puedan disfrutar de la Navidad como lo hacemos todos, pueden poner en práctica estas pautas:
1. Cuidar el tamaño de las raciones
En las cenas familiares de la temporada navideña se suelen preparar más platos que de costumbre. Hay varias entradas, más de uno es plato principal y por supuesto, están los dulces tradicionales de la época, lo que significa un gran gusto, pero también, un riesgo de padecer digestiones pesadas.
La clave está en reducir el tamaño de las porciones para que el estómago no tenga que digerir cantidades de alimentos que están por encima de su capacidad.
También hay que vigilar que no abusen de las salsas, condimentos, picantes, cítricos, bebidas azucaradas, cafeína y cualquier alimento que no forme parte de la dieta de una persona mayor.
2. Alimentos duros bajo control
En la medida de lo posible es mejor evitar los alimentos duros para no ocasionar problemas con la dentadura de las personas mayores de 65 años. A esta edad los dientes están más débiles y si usan prótesis el cuidado debe ser mayor.
Si, por ejemplo, servirán carnes rojas, la recomendación es que esta sea tierna y procurar un corte sin grasa.
3. Los dulces en dosis reducidas
Este es un punto importante, porque los alimentos azucarados contienen lo que se conoce como calorías vacías y no aportan ningún tipo de beneficios al organismo y menos, a los abuelos.
No hay problema si quieren probar un poco de postre, una ración pequeña no hará la diferencia. Sin embargo, si tienen una dieta sin consumo de azúcares refinados por padecimientos como la diabetes, entonces no es prudente permitirlo.
Toma en cuenta que siempre hay alternativas. Actualmente existen en el mercado postres preparados especialmente para personas mayores que son igual de deliciosos y no causan efectos negativos en el régimen alimenticio.
La idea es que, sin importar, la edad puedan disfrutar de estos días.
4. También precaución con la sal
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos limiten el consumo de sal a dos gramos al día, con la intención de reducir las posibilidades de padecer de presión arterial.
Para dar sabor a los alimentos se puede recurrir a las hierbas y algunos condimentos como, por ejemplo, el orégano. De esa manera se evita tener que usar una alta cantidad de cloruro de sodio.

5. Poner límites en el consumo de alcohol
De no existir contraindicación médica, los abuelos tienen bien merecida una copa de vino para brindar en la cena de Navidad. Ellos más que nadie han estado entre nosotros lo suficiente como para agradecer con un trago por la vida.
Lo importante es evitar los excesos, una o dos copas de vino es suficiente. Si en la cena habrá otro tipo de licor, para los abuelos debe ser uno que tenga bajos grados de alcohol.
Sucede que a medida que envejecemos, nuestro organismo se vuelve más sensible a los efectos de las bebidas alcohólicas.
Las personas mayores que beben la misma cantidad que un joven, tiene un nivel de alcohol más elevado en la sangre. Esto sucede porque, a la medida que envejecemos perdemos masa muscular y tenemos menos agua en el cuerpo.
Así que en conclusión volvemos a donde partimos: una o dos copas es suficiente.
6. Que estén bien hidratados
El cuerpo humano contiene un 65% de agua, pero en la edad adulta la cifra se reduce hasta en 45%. De allí que para cumplir con sus funciones básicas, como transportar los nutrientes a las células, digerir los alimentos o regular la temperatura corporal, necesitan consumir suficiente líquido y así también evitar la deshidratación.
Por estos días, que hay muchas actividades con la familia, es fácil olvidar la importancia de consumir agua. Estos consejos son de gran ayuda para que las personas mayores se mantengan hidratadas:
- Deben ingerir entre 4 y 6 vasos de líquidos entre cada comida.
- Los medicamentos es importante tomarlos con, al menos, 180 ml de agua.
- Completar la dieta con frutas y verduras, ya que son excelentes para mantenerse hidratados.
7. Compensar los excesos con una dieta sana
Una semana antes de la cena de Navidad puedes realizar una dieta más sana de lo habitual con comidas ligeras, ricas en frutas y vegetales, y preferiblemente carnes blancas. Luego de la festividad también es recomendable continuarla por unos días más.
Esta es una manera de compensar los excesos y permitir que el organismo mantenga una digestión saludable, aunque por un periodo corto se hayan cometido algunos pecadillos.
8. Respetar sus deseos
Estos días festivos hay que cuidar mucho la alimentación de los abuelos, pero también es preciso respetar sus deseos, darles lo que les apetezca. La idea es que puedan disfrutar de la Navidad y al mismo tiempo mantenerse sanos.
Si tienes a un adulto mayor bajo tu cuidado con estos consejos que hemos dejado aquí no hay que preocuparse de las consecuencias de la cena de Navidad.
Ellos se sentirán a gusto, pueden cometer uno que otro pecadillo, pero siempre cuidando de seguir las instrucciones médicas y no caer en los excesos.
